Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia queremos compartir con vosotros algunos de los mejores experimentos que puedes hacer en casa con tu pequeño/a y sin gastarte una gran cantidad de dinero.

Mediante realizamos esta actividad, potenciaremos la inteligencia lógico-matemática, una inteligencia asociada a grandes científicos como Einstein o Marie Curie.

Estos experimentos deberán hacerse siempre con la supervisión de un adulto, aunque estén pensados para los más pequeños de la casa. Muchos de estos usan productos químicos tóxicos que no podrán ingerir.

Antes de comenzar, debemos tomar ciertas precauciones como el uso de guantes, mascarilla en algunos casos y un mantel o sabana para cubrir la mesa (No queremos que se nos estropee la mesa del salón)

Comencemos:

1. Nieve Artificial

Es un experimento que ya nuestros pequeños han podido hacer en nuestros centros Ludiland en el Día internacional de la Nieve (19 de enero). Este experimento nos permitirá crear figuras, muñecos de nieve y jugar con la nieve, ¡Y todo esto en casa!

El proceso es muy sencillo: Solo necesitaremos bicarbonato de sodio y agua bien fría.

Juntaremos 3 vasos de bicarbonato en un bol e iremos añadiendo el agua poco a poco hasta que hagamos la masa que simule la nieve. La idea es que no quede muy seca o muy mojada, por eso, recomendamos que la vayas añadiendo poco a poco.

También hemos encontrado recomendaciones de gente que le echa purpurina. Nosotros no lo recomendamos, puesto que, según estudios puede ser muy peligrosa para la salud de nuestros hijos, la purpurina son fragmentos de microplásticos que acabarán en el medio ambiente y únicamente, contaminarán este

2. Electricidad con limones:

Quizás hayas escuchado alguna vez el experimento de hacer un reloj con una patata, pues bien, nosotros vamos un paso más allá y vamos a crear una pila o batería con un limón.

Cortaremos el limón a la mitad y abriremos dos pequeñas ranuras en ambas partes, una al contrario de la otra. En una de las ranuras, clavaremos un tornillo y en la otra una moneda de cobre (5 céntimos, por ejemplo).

Luego cogeremos cables pelados y conectaremos el tornillo de un trozo con la moneda del otro trozo y viceversa. Asi completaríamos nuestro circuito.

Ahora solo quedaría enchufar un aparato eléctrico para generar la electricidad

3. El huevo saltarín

Este experimento es el más rápido y a la vez, más lento. Vamos a conseguir que un huevo, sea irrompible, hasta el punto que rebote cuando caiga al suelo.

Cogemos un huevo y lo sumergimos en vinagre durante 48 h. Durante este tiempo, las características químicas del vinagre, hará que el huevo vaya cambiando su composición hasta conseguir una propiedad que haga que pueda rebotar por todos lados.

¡Probadlo, es superdivertido!

4. Slime

Seguro que tus hijos/as te han hablado del “Slime” y seguro que tú conoces esto, pero con otro nombre: Blandiblú.

El proceso es un poco más laborioso pero el resultado es muy divertido (o no). Necesitaremos cola blanca, una solución salina (por ejemplo, sirve el producto para las lentillas) y bicarbonato de sodio. Es opcional el uso de colorante de pastelería para darle un toque de color.

En un recipiente mezclaremos 150 gr de la cola con la cucharada de bicarbonato y mezclaremos bien con la ayuda de una cuchara o utensilio, luego añadiremos la cucharada de la solución salina y el colorante.

Mezclamos hasta tener la masa viscosa que queremos. Puede ser que nos quede una masa muy viscosa, por eso, añadiremos la solución salina poco a poco hasta obtener la que queremos.

 Cuando hayas acabado de usarla, no la tires directamente a la basura o al desagüe, mete la masa en un recipiente, por ejemplo, un tupper y tíralo en él.

5. Copa de Pitágoras

Pitágoras fue un gran matemático y filósofo griego, aunque seguramente ya lo conozcas. ¿Quién olvidaría el famoso teorema de Pitágoras

 

Para hacer este experimento, necesitaremos un vaso de plástico, una pajita y plastilina. Cogeremos el vaso plástico y haremos un agujero en la parte inferior, de forma que la pajita pueda entrar y sujetaremos esta con plastilina. Es muy importante que el cuello de la pajita quede dentro del vaso y doblada hacia abajo.

Una vez hecho, cogeremos un vaso de agua e iremos vertiéndolo poco a poco dentro del primer vaso, e iremos viendo el resultado del experimento.

Con esta copa, Pitágoras quiso demostrar que cómo el exceso puede conducir al fracaso.

¿Qué os han parecido estos experimentos? Contadnos que tal en los comentarios y dejadnos ver vuestra experiencia en las principales redes sociales: Facebook y Twitter.